
La cirugía de senos es uno de los procedimientos más solicitados en cirugía plástica a nivel mundial. No se trata de una sola cirugía, sino de un grupo de técnicas diferentes que responden a objetivos distintos: aumentar el volumen, reducir el tamaño o corregir la caída del busto.
Elegir bien no depende solo de lo que la paciente desea, sino también de su anatomía, el estado de sus tejidos, su historia clínica y sus expectativas realistas. Por eso, antes de decidirse por una técnica, la consulta de valoración es indispensable: allí se evalúa la forma, el tamaño, la posición de las areolas, la calidad de la piel y se define cuál procedimiento o combinación responde mejor al caso.
A continuación te explico las 3 cirugías de senos más frecuentes, cuándo se indica cada una, cómo se realizan y qué esperar del resultado.
La mamoplastia de aumento es una cirugía cuyo objetivo principal es aumentar el volumen y mejorar la forma de los senos. Es la opción indicada cuando la paciente siente que sus senos son pequeños respecto a su cuerpo, perdió volumen tras un embarazo, la lactancia o una pérdida de peso significativa, o busca mayor proyección y plenitud en el escote.
Existen tres formas de realizar un aumento mamario, y la elección depende de los objetivos de cada paciente:
Es la técnica más solicitada porque ofrece resultados predecibles y duraderos. Se utilizan implantes de alta calidad aprobados por la FDA, con diferentes formas (redondos o anatómicos) y perfiles (bajo, moderado, alto o extra alto). El tamaño y perfil se eligen según las medidas del tórax y el volumen que la paciente desea lograr.
Es una técnica que utiliza grasa de la misma paciente, extraída mediante liposucción de otras zonas del cuerpo, para inyectarla en los senos. Es ideal para aumentos sutiles y moderados en pacientes que además desean moldear su contorno. La proyección lograda es menor que con implantes, pero el resultado es 100% natural.
Combina implantes y grasa propia en un solo procedimiento. La grasa se coloca sobre el implante para suavizar los bordes y lograr una transición más natural, especialmente en el polo superior del seno. Es ideal para pacientes con poca cobertura de tejido mamario.
Los implantes pueden ubicarse en diferentes planos según la anatomía de cada paciente y el resultado buscado: subglandular (debajo de la glándula mamaria), subfascial (debajo de la fascia muscular), submuscular (debajo del músculo pectoral) o dual plane (una combinación de planos). Cada opción tiene indicaciones específicas según la cantidad de tejido mamario, la elasticidad de la piel y la forma del busto.
La incisión más frecuente en Bogotá es por debajo del seno, en el pliegue submamario, porque queda oculta y permite un control preciso durante la cirugía. También puede realizarse por la areola, aunque esta vía tiene indicaciones más específicas.
La recuperación inicial toma entre 1 y 2 semanas, aunque los ajustes finos pueden extenderse varias semanas más. Los resultados finales de un aumento de senos se aprecian entre 6 meses y un año después de la cirugía, cuando los tejidos se acomodan por completo.
La mamoplastia de reducción es la cirugía indicada cuando el tamaño de los senos genera molestias físicas, funcionales o estéticas. Consiste en retirar tejido glandular, grasa y piel en exceso para reducir el volumen del busto, levantarlo y mejorar su forma.
Se recomienda en pacientes que presentan:
Muchas pacientes que llegan a valoración por reducción de senos reportan una mejora inmediata en su calidad de vida después del procedimiento, tanto en la parte física como emocional.
La reducción mamaria combina varios elementos en una sola cirugía: se retira el exceso de tejido y piel, se reposiciona la areola en una ubicación más alta y armónica, y se remodela el seno para darle una forma más juvenil y firme. En muchos casos, también se reduce el tamaño de la areola si es necesario.
Dependiendo del tamaño de la reducción, las cicatrices pueden ser:
Aunque las cicatrices son parte del procedimiento, con los cuidados adecuados se atenúan significativamente con el tiempo y suelen ser un costo aceptable frente al alivio de molestias que la reducción proporciona.
La recuperación inicial toma entre 2 y 3 semanas, con retorno gradual a las actividades normales. El resultado final se aprecia entre los 6 y 12 meses, cuando la inflamación desaparece por completo y las cicatrices maduran.
La mastopexia es la cirugía indicada para corregir la caída del busto (ptosis mamaria) y devolverle firmeza, forma y proyección. No cambia el tamaño de los senos, sino su posición: reacomoda el tejido mamario, retira el exceso de piel y reposiciona la areola para lograr un escote más elevado y natural.
Se recomienda cuando la paciente presenta:
Los grados de ptosis mamaria se clasifican en leve, moderado y severo, y de ese diagnóstico depende la técnica que se utiliza y el tipo de cicatriz resultante.
La mastopexia puede realizarse de dos formas:
Se reposiciona el tejido mamario propio para lograr firmeza y elevación, sin agregar volumen adicional. Es la opción ideal para pacientes que están conformes con su tamaño actual y solo desean corregir la caída. Puedes leer más en el post sobre mastopexia sin implantes.
Combina el levantamiento con la colocación de implantes para pacientes que además de corregir la caída, desean más volumen y proyección, especialmente en el polo superior del seno. Es una de las combinaciones más solicitadas en pacientes que han terminado su etapa de embarazos y lactancia.
Al igual que en la reducción, las cicatrices dependen del grado de ptosis:
La recuperación es similar a la de una reducción: entre 2 y 3 semanas para retomar actividades cotidianas, con resultado final apreciable entre 3 y 6 meses según la técnica utilizada.
Elegir entre aumento, reducción o mastopexia no siempre es evidente, y muchas pacientes llegan a la consulta pensando que necesitan una y salen sabiendo que la solución real es otra, o una combinación.
Como guía general:
En casos donde coexisten varios factores, por ejemplo, senos caídos y con poco volumen, se combinan procedimientos: mastopexia con implantes es una de las cirugías más frecuentes en pacientes que han terminado sus embarazos y buscan recuperar un escote firme y proyectado. Cuando además hay exceso de tejido, puede combinarse reducción con levantamiento.
La única forma de definirlo con certeza es una valoración presencial. En consulta se evalúa la anatomía completa, se analizan los objetivos y se diseña un plan personalizado.
Elegir realizar cualquier cirugía de senos en Bogotá con una cirujana plástica certificada, miembro de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (SCCP) es la mejor garantía de un procedimiento seguro y con resultados que respetan tu anatomía y tus objetivos. Si estás buscando transformar tu escote y tu busto, te espero en mi consultorio para una valoración en Bogotá.
La mamoplastia de aumento agrega volumen a los senos con implantes o grasa propia. La reducción retira tejido y piel para disminuir el tamaño. La mastopexia (levantamiento) reposiciona el seno caído sin necesariamente cambiar el tamaño. Cada una responde a un objetivo distinto y puede combinarse cuando el caso lo requiere.
Cuando coexisten caída y falta de volumen, la cirugía indicada es una mastopexia con implantes (también llamada mastopexia aumentativa). En un solo procedimiento se corrige la posición del seno y se agrega volumen y proyección, especialmente en el polo superior.
Sí, en muchos casos la reducción de senos incluye un componente de levantamiento porque al retirar el exceso de tejido también se reposiciona la areola. Cuando el objetivo principal es reducir tamaño pero mantener firmeza, ambas técnicas se realizan en la misma cirugía.
La recuperación inicial toma entre 2 y 3 semanas para retomar actividades cotidianas. Los ejercicios de pecho y brazos se retoman gradualmente después del mes. El resultado final se aprecia entre 6 y 12 meses, cuando la inflamación desaparece y los tejidos se acomodan.
Toda cirugía mamaria deja cicatrices, pero su ubicación se planifica para que queden ocultas bajo el brasier o el vestido de baño. Con los cuidados adecuados —protección solar, no fumar, seguir las indicaciones médicas— las cicatrices se atenúan significativamente con el tiempo.
La mamoplastia de aumento es la cirugía mamaria más solicitada a nivel mundial. En segundo lugar está la mastopexia, sola o combinada con implantes, y en tercer lugar la reducción de senos.
El costo depende del tipo de procedimiento, la técnica utilizada, el tipo y marca del implante (si aplica) y la complejidad del caso. Una mamoplastia de aumento con implantes tiene un costo distinto a una mastopexia con reducción. En la consulta de valoración se define el plan quirúrgico y se entrega un presupuesto personalizado.
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