
La respuesta es sí. Muchas mujeres deciden someterse a una segunda cirugía de aumento mamario en algún momento de su vida. Sin embargo, no se trata simplemente de “cambiar implantes”, sino de un procedimiento que requiere una valoración cuidadosa, ya que el cuerpo, los tejidos y las expectativas suelen ser distintos a los de la primera cirugía.
La segunda mamoplastia de aumento es una cirugía que se realiza en pacientes que ya tienen implantes mamarios y desean modificar su resultado. Puede implicar cambiar el tamaño, el tipo de implante, su posición o mejorar la forma del busto.Este tipo de intervención también se conoce como mamoplastia secundaria y, en general, requiere una planificación más detallada que una cirugía primaria, ya que los tejidos han sido intervenidos previamente.
Las razones pueden ser muy diversas y no siempre están relacionadas con un problema médico. En muchos casos, responden a cambios naturales con el paso del tiempo. Entre las razones más frecuentes se encuentran:
En otros casos, la indicación puede ser médica, como ajustes por contractura capsular, cambios en la posición del implante o desgaste del dispositivo.
Es importante mencionar que las cirugías secundarias, como liposucción secundaria, abdominoplastia secundaria o rinoplastia secundaria, especialmente aquellas que buscan corregir o ajustar el resultado de una cirugía primaria, son más frecuentes de lo que muchas pacientes creen. Sin embargo, también son cirugías con un grado mayor de complejidad, ya que se trabaja sobre tejidos previamente intervenidos. Por esta razón, requieren una valoración profesional muy cuidadosa, experiencia quirúrgica y una planificación precisa para lograr un resultado seguro, armónico y duradero. Cada caso es distinto y no existen soluciones estándar.
En muchos casos, sí. Una segunda mamoplastia requiere considerar aspectos que no estaban presentes en la primera intervención, como el estado de la cápsula que rodea el implante, la calidad de la piel y la elasticidad de los tejidos. Además, el plan quirúrgico puede incluir procedimientos complementarios, como un levantamiento mamario, ajustes del bolsillo del implante o cambios en el plano de colocación, siempre con el objetivo de lograr un resultado equilibrado y estable en el tiempo.
Sí, pero no siempre es lo único que se evalúa. Cambiar a implantes más grandes o más pequeños implica analizar si la piel y los tejidos pueden adaptarse correctamente al nuevo volumen. Por ejemplo, aumentar significativamente el tamaño puede requerir ajustes adicionales para evitar tensión excesiva, mientras que reducir el volumen puede hacer necesario un levantamiento mamario para mantener una buena forma del seno.
El tiempo transcurrido desde la primera mamoplastia es un factor importante. Los tejidos necesitan haber completado su proceso de cicatrización y adaptación antes de considerar una nueva cirugía.No existe un tiempo único válido para todas las pacientes. Este aspecto debe evaluarse de manera individual durante la consulta, teniendo en cuenta el estado actual del busto y los objetivos de la paciente.
Una segunda mamoplastia de aumento no se planifica de forma estándar. Durante la valoración se analizan:
Esta evaluación permite definir si es viable una nueva cirugía y cuál es la mejor estrategia para lograr un resultado natural y seguro. Sí, es posible realizar una segunda mamoplastia de aumento, pero debe abordarse como una cirugía completamente nueva, adaptada al cuerpo actual y a los objetivos reales de cada paciente.
Si estás considerando una segunda mamoplastia de aumento o tienes dudas sobre tu caso, te espero en mi consultorio en Bogotá para una valoración. Evaluar tu situación de forma personalizada es el primer paso para tomar una decisión informada y segura.

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